AUTOEVALUACIÓN COMO DOCENTE
Por:
Luis Hernández
Profesor
de Matemáticas, Centro Laboral Nocturno Oficial de Chepo
e-mail: luishernandez1613@gmail.com
Pocas veces nos detenemos hacer una autoevaluación de
nuestro desempeño como docentes, ni de forma general, mucho menos diariamente y
cada vez lo hacemos menos en la medida que contamos con más años de experiencia,
porque solemos creer que los años de experiencia nos dan dominio y por ende perfección
en nuestro día a día frente a nuestros estudiantes. Pero leer este artículo me
lleva a hacer un alto, incluso hasta ponerme en el lugar de cada uno de los
docentes utilizados como modelos y poder hacerme una autoevaluación crítica
sobre mi labor como docente.
Parto de la idea que tengo muy clara que es mi labor
docente, esta implica involucrarme activamente en el proceso de enseñanza y
aprendizaje y ser solo un simple transmisor de conocimientos, sino promover la
construcción de conocimientos, permitiendo a cada estudiante un desarrollo
integral. Sin embargo, a diario nos quedan muchas cosas que omitimos, quizás
por falta de tiempo, o porque simplemente tenemos una rutina distinta a la
autoevaluación; pero con peguntas sencillas como: ¿Qué tal gestioné mi clase
hoy?, ¿Qué oportunidades di para promover actividad matemática?, ¿Qué
oportunidades de aprendizaje dejé pasar? podemos cumplir con esa labor fundamental
que es trabajar sobre la reflexión crítica y sobre la práctica docente diaria.
Para poder respondernos las preguntas anteriores, debemos ser conscientes que, durante el desarrollo de nuestras clases, debemos sobre todo planificar cada una de las actividades a desarrollar y saber que durante el proceso hay factores que pueden hacer que esa planificación sufra de variaciones, porque cada clase trae sus propios retos, sus imprevistos; lo importante es no perder el enfoque o propósito de aprendizaje, actuar y tener alternativas para las posibles variaciones o imprevistos que se presenten y enfocarnos siempre en alcanzar los objetivos. Por eso la importancia de preguntar, contestar, aconsejar, escuchar, demostrar, observar, en cada clase.
Es importante que las reflexiones criticas sean percibidas como oportunidades para nuestro desarrollo profesional, porque como docentes siempre debemos reflexionar de lo que hago y digo. De hecho, compartirlas o discutirlas con compañeros, es muy enriquecedor para nosotros, porque en ocasiones podemos creer tener grandes fortalezas en nuestra práctica docente, sin embargo, puede haber aspectos que se nos escapan y que otros pueden notar.
Así
como el estudio demostró el impacto que las reflexiones realizadas tuvieron en los
esquemas de enseñanza de los docentes modelos, autoevaluar nuestro desempeño de
nuestra labor docente nos dará la oportunidad de transformar nuestras clases,
hacer ajustes y atender de la mejor manera las situaciones de aprendizaje de
nuestros estudiantes, quienes al final serán los beneficiados de nuestras
acciones.
Finalmente
estoy seguro que todos al elegir esta labor docente, estamos comprometidos con
una educación, pero no cualquiera educación, sino una de calidad y acorde al desarrollo
mundial. Compromiso que podemos sellar haciendo a diario una revisión de
nuestra práctica profesional, para poder así brindarles a nuestros alumnos mejores
oportunidades de aprendizaje, formándolos de forma integral, comprometidos con
el mundo en que viven y en beneficio de su progreso profesional.

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